Percepciones
de padres y docentes sobre la comunicación virtual como mediadora del vínculo
familia-escuela en la primera infancia
Sayra Jhovanna Sierra
Flórez
https://orcid.org/0009-0005-0923-1387
University of Technology and
Education. Colombia.
Nora
Luz González de Cortes
https://orcid.org/0000-0001-7467-2924
University of Technology
and Education. Colombia.
Resumen
El presente ensayo científico es
el resultado de una investigación en curso
que tiene como propósito,
comprender el significado que los padres de familia y los docentes
atribuyen a la comunicación virtual como mediación en la interacción
familia-escuela de los estudiantes del grado transición de la Institución Educativa
Institución Educativa Misael Pastrana Borrero. Se desarrolla desde un paradigma
interpretativo, con enfoque cualitativo y una orientación descriptiva y explicativa, a través de la aplicación de
encuestas dirigidas a docentes y padres de familia, con el fin de identificar
sus percepciones, prácticas y barreras que inciden en esta relación. La
revisión bibliográfica evidencia que, aunque se conoce la relevancia del
vínculo comunicativo, este suele manifestarse de manera restringida y reactiva
, debido a la falta de tiempo, insuficiente apoyo institucional y baja
participación de las familias. Si bien la investigación aún se encuentra en
curso y los resultados no se han consolidado de manera definitiva, los hallazgos preliminares sugieren que la
comunicación virtual trasciende su función informativa y se configura como un
escenario de corresponsabilidad y fortalecimiento de confianza entre los
actores educativos. A partir de un análisis crítico, se propone fortalecer este
eje mediante estrategias más cercana y empáticas, asi como el uso pedagógico de
recursos digitales para consolidar el trabajo colaborativo entre familia y
escuela. En conclusión, el estudio aporta una reflexión situada sobre la
necesidad de promover una comunicación bidireccional que favorezca el
acompañamiento académico, el bienestar emocional y el desarrollo integral del
estudiante.
Palabras clave: Familia,
Corresponsabilidad, Comunicacipon Virtual, Primera Infancia.
Parents’ and Teachers’
Perceptions of Virtual Communication as a Mediating Factor in the Family–School
Relationship in Early Childhood
Abstract
This
scientific essay is the result of an ongoing research study aimed at
understanding the meaning that parents and teachers attribute to virtual
communication as a mediating factor in the family–school interaction among
transition grade students at Institución Educativa Misael Pastrana Borrero. The
study is developed within an interpretive paradigm, using a qualitative
approach with a descriptive and explanatory orientation. Data are collected
through surveys addressed to teachers and parents in order to identify their
perceptions, practices, and the barriers that influence this relationship. The
literature review shows that, although the importance of the communicative bond
is widely recognized, it is often limited and reactive in practice due to time
constraints, insufficient institutional support, and low family participation.
Although the research is still in progress and the results are not yet
conclusive, preliminary findings suggest that virtual communication goes beyond
its informative function and becomes a space for shared responsibility and the
strengthening of trust among educational actors. From a critical perspective,
the study proposes strengthening this dimension through more empathetic
strategies and the pedagogical use of digital resources, in order to
consolidate collaborative work between families and schools. In conclusion,
this research provides a contextualized reflection on the need to promote
bidirectional communication that supports academic accompaniment, emotional
well-being, and the integral development of students.
Keywords: Family, Co-responsibility, Virtual
Communication, Early Childhood.
Recepción:
11 de marzo de 2026.
Aceptación:
18 de junio de 2026.
El concepto de educación integral abarca no solo el proceso de enseñanza y
aprendizaje dentro del ámbito escolar, sino también fuera de este. Por
cuanto, la escuela que necesitamos reconoce que el papel de los agentes
educativos está limitado por lo que la
comunidad permita. De ahí que la misión formadora de la escuela consiste , en
parte, en fomentar el diálogo para construir una visión compartida sobre la
educación. Eisner (2002).
Aunque es crucial reafirmar hoy
la función educativa de la escuela, existen serios desafíos para llevarla a
cabo, pues esta no es el único entorno educativo y sus educadores no son los
únicos agentes involucrados; tanto la familia como el contexto y los medios de
comunicación juegan un papel significativo en el proceso de formación integral
de niños, niñas, jóvenes y adolescentes.
Con las nuevas modalidades de
socialización y el poder creciente de estos otros actores de la educación de
los estudiantes, se hace necesario que la acción educativa redefina su papel
formativo y le asigne nuevos significados a su labor mediante diferentes enfoques.
Dentro de estas estrategias, la colaboración con las familias y la integración con
la comunidad tienen un papel
fundamental.
La relación familia escuela ha sido reconocida en la pedagogía como un
eje clave para el desarrollo integral y el aprendizaje infantil. En esta línea,
autores como Epstein (2018) y Hoover-Dempsey y Sandler (2005) coinciden en que
la educación no es responsabilidad exclusiva de la escuela, sino que es un
proceso compartido, donde la familia, como primer escenario de socialización,
cumple un rol determinante. En la actualidad, esta relación ha experimentado transformaciones
importantes debido al impacto de los adelantos tecnológicos, los cuales han
originado nuevas formas de interacción entre los docentes y las familias a
través del uso de herramientas digitales; de ahí que según Area (2017), la
comunicación virtual se ha posicionado como un recurso clave y esencial para
mantener y fortalecer esta relación, facilitando la participación familiar en
los procesos formativos.
No obstante, como lo advierte Calvo (2016), "cuando no
se define con claridad el papel que deben desempeñar las familias, es frecuente
que los padres sean solamente receptores de información y participen
ocasionalmente en el proceso educativo de sus hijos mediado por las TIC"
(p. 101), lo que evidencia que a pesar de existir una disposición e intención de participación de los hogares, se
enfrentaron a desafíos y limitaciones que dificultaron su participación activa.
Estas barreras se hicieron más visibles durante la pandemia del 2020, periodo
en el que según Alarcón Suárez (2020), factores como los problemas económicos,
la limitada disponibilidad de herramientas digitales, la escasez de tiempo
dedicado por los padres y las deficientes habilidades digitales de las
familias, incidieron significativamente en su vinculación con la escuela.
Esta es la razón por la cual varios informes del Ministerio de Educación
Nacional, (MEN, 2021) respaldan esta problemática, explicando que, si bien el
uso de la tecnología ha permitido mejorar la comunicación entre las escuelas y
los padres, aún persisten problemas sustanciales debido a la falta de acceso a
internet, insuficiencia de dispositivos tecnológicos disponibles y la escasa
capacitación digital de los actores educativos.
Como educadora consciente del efecto de la familia en el rendimiento
social y escolar de los niños, y apoyada en la revisión documental realizada como parte de esta
investigación en curso, he comprendido la importancia de la comunicación
virtual como mediadora en la interacción
familia-escuela en el grado de transición de la Institución Educativa Misael
Pastrana Borrero, ubicada en la ciudad de Cúcuta; proceso que me ha permitido entender cómo los cambios recientes
en la estructura educativa, en particular los derivados de la pandemia de
COVID-19, han transformado los métodos de comunicación y las relaciones entre
la familia y la escuela, impactando de manera específica los procesos de
educación infantil.
De esta manera, el análisis de la literatura tanto a nivel internacional
como nacional y local, así como los avances del estudio, buscan aportar una
reflexión crítica situada que contribuya a clarificar el papel transformador de
la comunicación virtual en la relación entre familia y escuela, así como a
promover prácticas pedagógicas empáticas que fortalezcan el trabajo
colaborativo y la construcción de una alianza educativa acorde con los desafíos
contemporáneos.
DESARROLLO
Contexto general: La familia y
la escuela en la era digital.
En el marco de una sociedad de la información, el contexto educativo
ampliado da cuenta de que las escuelas, por sí solas, no pueden cubrir todas
las necesidades formativas de los ciudadanos. Es necesario mejorar la
organización y el funcionamiento del sistema educativo; sin embargo, atribuir
toda la responsabilidad a los establecimientos educativos solo contribuirá a
incrementar la culpa, la insatisfacción y el malestar. De ahí que, sin restar
importancia a lo que se puede hacer dentro de las propias escuelas, la
participación de madres y padres es crucial para sea un papel significativo en
nuestra situación actual y pueda con ello mejorar el trabajo en equipo en pro
de la formación integral de las infancias.
Como señaló Juan Carlos Tedesco (1995), es necesario establecer un
"nuevo pacto educativo" que, a largo plazo, integre la acción
educativa escolar con la de otros actores. Para evitar limitar la acción
escolar tanto en el espacio como en el tiempo, es necesario fomentar un trabajo
colaborativo en la comunidad donde se vive y se educa. Al reconstruir la
comunidad, primero en el entorno escolar y luego en el ámbito educativo más amplio,
podremos lograr una educación efectiva para la ciudadanía.
En coherencia con lo anterior, en la educación inicial, la relación entre
la familia y la escuela es primordial para el desarrollo y la socialización de
los niños. Sin embargo, este vínculo se ve afectado por dinámicas sociales cambiantes,
las nuevas configuraciones familiares y las crisis socioeconómicas. El aumento
en el uso de los medios digitales impulsado por la pandemia de COVID-19, ha modificado
estas dinámicas de interacción entre las familias, trasladando parte del acompañamiento
educativo a entornos mediados por tecnologías y enfatizando su rol como puente para
fortalecer la alianza entre la familia y la escuela.
Por ello, la incorporación de la cultura digital en la educación inicial
ha tenido un impacto considerable tanto en las prácticas de aula como en los
canales de comunicación entre familias y docentes. Díaz Riaño (2021) señala que
muchas familias, tuvieron que asumir de manera inesperada, roles educativos en
entornos virtuales sin contar con la preparación tecnológica o pedagógica
necesaria, lo que generó tensiones, ajustes y nuevas formas de mediación entre
el hogar y la escuela.
Ante esta realidad, resulta pertinente comprender cómo se configura esta
mediación virtual y las estrategias que padres y docentes emplean para
facilitar el vínculo familia-escuela. Comprender los significados que los
actores educativos otorgan a la comunicación virtual es clave para determinar
su incidencia en el acompañamiento educativo de los niños y cómo esta
interacción puede transformar la alianza educativa y el apoyo a la primera
infancia (Bernal & López, 2022; Domínguez-Ramírez & Fernández-Chávez, 2023).
Revisión de la literatura y
estado actual de conocimiento
La ruptura del consenso implícito que
históricamente ha existido entre las instituciones socializadoras fundamentales
solo puede superarse a través de la revitalización de una acción comunitaria
por parte de dichos agentes e instituciones. Dado que ya no es viable mantener
la acción educativa en los establecimientos educativos como algo aislado dentro
del actual espacio educativo ampliado, es esencial articular las actividades
educativas escolares con aquellas que ocurren fuera del entorno escolar,
especialmente en el ámbito familiar.
Abordar la tarea educativa de manera aislada, ante
la falta de vínculos que articulen la familia, la escuela y los medios de
comunicación, genera tensiones y desmotivación entre los docentes. Por lo
tanto, es urgente actuar simultáneamente en estos ámbitos para evitar descargar
en la escuela responsabilidades que también corresponden a otros actores.
Demandar nuevos servicios y funciones educativas a
las escuelas no debe limitarse a una simple retórica; debe implicar asumir una
responsabilidad compartida, con la participación de los padres y de lo que se
denomina comunidad educativa. El entorno afectivo familiar se constituye como
el principal espacio para la socialización inicial, en que se configuran criterios,
actitudes y valores, claridad y constancia en las normas, autocontrol, el sentido
de responsabilidad, la motivación hacia el estudio, el trabajo y el esfuerzo
personal, el equilibrio emocional, el desarrollo social y la progresiva
autonomía.
En los primeros años de vida, la familia cumple una
función mediadora en la relación del niño con su contexto, asumiendo un papel
fundamental que influye en su desarrollo personal y social. Sin embargo, esta
institución integradora se encuentra actualmente cuestionada. Mientras antes
existía una clara división de funciones, en la que se pensaba que la escuela
enseña y la familia educa, hoy las escuelas están asumiendo ambas funciones y,
en ciertos contextos, se ven obligadas a encargarse también de aspectos
relacionados con la socialización primaria.
En concordancia con ello, estamos atravesando un
periodo durante el cual, consciente o inconscientemente, se ha sobrecargado a
las instituciones escolares con todos los problemas existentes. Esto ha
provocado insatisfacción respecto a su funcionamiento y malestar entre los
docentes, debido a su incapacidad para responder a tal acumulación de demandas
mientras se sienten culpables. Los cambios sociales dentro de las familias
también han contribuido al traspaso de algunas responsabilidades educativas
primarias al ámbito escolar. Ante esta tendencia emergente, nuevas
aproximaciones abogan por enfoques comunitarios que articulen la acción
educativa escolar con otros contextos sociales o implementen acciones
paralelas.
En este contexto reciente, y como expresión de un
cierto consenso implícito durante la última década, ha surgido un nuevo
discurso en las políticas educativas: la necesidad de involucrar a las
familias. No solo porque actualmente las escuelas no pueden asumir solas toda
la formación integral de los niños, niñas, jóvenes y adolescentes, lo que las
obliga a solicitar apoyo a otros actores e instancias, principalmente las
familias, sino también porque no pueden renunciar a su responsabilidad
histórica fundamental: educar para formar ciudadanos.
Así pues, no pueden realizar esta labor aisladamente.
El discurso sobre construcción de ciudadanía educada proporciona hoy una base
conceptual más sólida para fortalecer la relación entre la escuela y la comunidad
que aquellos enfoques centrados únicamente en alianzas para abordar
problemáticas específicas. Ubicar estos discursos dentro del contexto actual,
con las realidades prácticas vigentes y proponer alternativas, son algunos
objetivos centrales de este artículo dentro de sus limitaciones espaciales.
Es por ello que la presente revisión bibliográfica realizada de
aproximadamente cincuenta fuentes documentales, que abarcan teorías,
investigaciones internacionales, nacionales y locales, junto con bases
conceptuales, teóricas y legales, ha sido fundamental para comprender el
panorama actual de la relación familia-escuela mediada por tecnologías, especialmente
en el contexto postpandemia.
Aciertos y Fuentes Revisadas
A partir
de la revisión de cerca de cincuenta fuentes bibliográficas, se identificaron
aportes relevantes que respaldan la importancia de este estudio en curso. En
diversos estudios internacionales, como los de Ramos-Solís et al. (2024);
Franco Rojas, (2023); O'Hara Pareja-Lecaros, (2021) se encuentran importantes
coincidencias en relación con la profunda influencia de las condiciones
socioeconómicas y el acceso a recursos tecnológicos en la participación
familiar; problemática que se hace más visible en las familias con menos
recursos, quienes enfrentan barreras significativas como la sobrecarga laboral
y las limitaciones tecnológicas.
En el
ámbito colombiano, estudios como los de Rojas Sánchez (2022) y Díaz Riaño
(2021) coinciden en señalar la existencia de las brechas digitales y las
dificultades socioeconómicas en entornos vulnerables, lo cual afecta la
participación de las familias. De igual
forma, investigaciones como las de Jaraba Jiménez et al. (2021) destacan la necesidad
de aplicar estrategias pedagógicas específicas que favorezcan la integración de
los padres en procesos mediados por la tecnología, fortaleciendo el vínculo y
el acompañamiento a los hijos.
En el
mismo sentido, desde una perspectiva local, trabajos como los de Cantillo
Martínez (2023), Urbina Ortega & Rubio Gamboa (2021) y Zambrano Ruedas
(2021) resaltan el valor y la importancia de la comunicación asertiva en la
familia. Así mismo, la interpretación de Urbina Ortega y Rubio Gamboa (2021) ambos
autores señalan que, aunque se reconoce el rol de los padres, muchos de ellos
enfrentan dificultades de tiempo y de conocimiento digital.
En correspondencia con lo anterior, y con relación
con el trabajo en equipo con las familias, existe un consenso general sobre su
importancia. Diversas investigaciones indican que maestros, padres, directivos
y estudiantes en todos los niveles educativos, coinciden en que la
participación de las familias beneficia a los estudiantes, mejora el
funcionamiento de las escuelas, apoya a los docentes y fortalece la estructura
familiar.
Se sostiene ampliamente que la implicación de los
padres es fundamental y conlleva múltiples beneficios. Epstein (2013) señala
que también existen numerosas expectativas relacionadas con este
involucramiento parental. Los educadores esperan que las familias apoyen y
guíen a sus hijos en la realización de tareas escolares, mientras que las
familias esperan recibir orientación por parte de los maestros sobre cómo
acompañar a sus hijos en casa.
Asimismo, los estudiantes desean que sus familias
estén informadas sobre asuntos escolares y les brinden apoyo en su trabajo
académico Algunos docentes esperan que los padres se involucren de manera
proactiva en la educación de sus hijos; cuando esto ocurre, son considerados
buenos padres, pero si por alguna circunstancia, no lo hacen, pueden ser
percibidos como irresponsables o desinteresados. Por otro lado, algunos padres,
consideran que la escuela debe indicarles qué hacer y esperan cumplir con esas
orientaciones sin cuestionarlas.
Sin embargo, ninguno de estos enfoques- ya sea
esperar la participación o dictar cómo debe llevarse a cabo resulta efectivo
para involucrar a todas las familias. Diversos estudios coinciden en que el
establecimiento de una relación sólida entre familia, escuela y comunidad
constituye el camino más eficaz para el proceso educativo, ya que cuando existe
un vínculo estrecho, estos actores colaboran activamente para intercambiar
información, orientar a los estudiantes, resolver problemas y celebrar logros
compartidos. En este modelo de corresponsabilidad todos los actores reconocen
su responsabilidad conjunta en el proceso educativo, donde el estudiante se
posiciona como el centro del vínculo exitoso (Epstein, 2013).
Identificación de vacíos y fortalezas - análisis crítico.
Esta revisión bibliográfica ha sido invaluable y ha proporcionado, entre
otros, los siguientes aportes para la investigación en curso: Los antecedentes
internacionales, nacionales y locales validan la existencia de la problemática
y los desafíos en la comunicación virtual familia-escuela, especialmente en
contextos vulnerables.
En la identificación
de los vacíos, la literatura aborda el uso de las TIC y la
participación familiar y educativa; sin embargo, aún existe una clara escasez
de estudios que profundicen en las percepciones
y significados que padres y docentes atribuyen a la comunicación virtual
en la educación infantil. De ahí la importancia de comprender el "por qué"
y el "cómo" subjetivo de estos vacíos en la comunicación.
Actualmente, se plantea que los establecimientos educativos estén
liderados por un rector, quien, en compañía del Consejo Directivo, actúe como
líder pedagógico para articular a la comunidad
educativa en torno a un proyecto educativo institucional
compartido, dentro de un marco descentralizado e
independiente. No obstante, esta propuesta aún presenta vacíos
significativos dada la subjetividad en la actuación de algunos de estos actores;
por tanto, no ha logrado consolidarse en forma definitiva.
Es por ello por lo que la implementación de un modelo de trabajo colaborativo para la dirección de los
establecimientos educativos requiere, simultáneamente, del fomento de una
cultura colaborativa entre los directivos docentes y los docentes. Esto
permitirá a los Consejos Directivos desempeñar un
papel protagónico, privilegiando el trabajo en equipo con la familia y la
comunidad.
Para llevar a cabo un liderazgo pedagógico
efectivo, es necesario mejorar el clima laboral e implementar nuevos espacios
de participación con la comunidad educativa, estableciendo momentos de
reflexión y dinámicas de apoyo en coherencia con sus necesidades e intereses,
para propiciar una nueva forma de participación y acompañamiento entre la
escuela y la familia. Estas son condiciones importantes para que la función
directiva tenga el reconocimiento y la orientación necesarios. (Bolívar y
Moreno, 2006).
El estudio en curso es de gran relevancia, ya que cuenta con una
fundamentación epistemológica interpretativa-hermenéutica, la cual se alinea con
la necesidad de explorar significados y experiencias subjetivas, aspecto que
aún es limitado en la literatura. Lo
anterior sustenta la elección de este enfoque metodológico, cuya relevancia
radica en que, al indagar sobre las experiencias y significados construidos por
los participantes, se pretende favorecer el diseño de estrategias más
inclusivas y participativas. En este sentido, se busca comprender en qué medida
la comunicación virtual, interpretada desde las prácticas y perspectivas de quienes
la utilizan, incide en la transformación de la relación familia-escuela y el acompañamiento
a la primera infancia (Bernal & López, 2022; Domínguez-Ramírez &
Fernández-Chávez 2023).
Argumentos
principales que apoyan la investigación en curso
La Comunicación Virtual como Mediadora del Vínculo
Familia-Escuela.
Para entender el papel de la familia en el uso de la tecnología en la
educación, es esencial analizar la cultura, dado que el capital cultural se
refiere a los recursos, hábitos y disposiciones culturales que poseen los
individuos. Este capital influye en los resultados académicos, dado que refleja
las distintas clases sociales y evidencia la distribución desigual del capital
cultural entre diferentes clases y segmentos sociales (Bourdieu, 2001).
Desde esta perspectiva, son las familias las
encargadas de acompañar el proceso de formación integral en sus hijos, hijas o
acudidos, transmitiendo actitudes y conocimientos
necesarios, incluidos los tecnológicos. Este tipo de capital se ha
conceptualizado como la utilización de tecnologías digitales, tanto en el manejo adecuado de los dispositivos tecnológicos
como en la implementación de prácticas y procesos educativos (Galli Cardoso,
2021).
Además, el uso cotidiano de las tecnologías ha
puesto de manifiesto que el capital cultural parental está vinculado a la
cooperación conjunta con sus hijos (Chen et al., 2022). Estas
habilidades tecnológicas o digitales, dentro de un contexto educativo integrador,
forman parte del proceso de alfabetización mediática; es decir, se refieren al conocimiento sobre los medios en la era digital y
al desarrollo de competencias TIC, para el manejo adecuado de las tecnologías de la información y la comunicación (Gutiérrez,
Martín et al., 2022).
Asimismo, la disponibilidad de recursos y el acceso a las tecnologías
impactan su integración en la educación. Las dificultades para acceder a estas
herramientas han sido denominadas brecha tecnológica o brecha digital en
términos contemporáneos. Este fenómeno evidencia que las diferencias entre quienes
tienen acceso a las TIC y aquellos que no pueden hacerlo debido a factores
económicos, sociales o geográficos; además abarca una brecha cognitiva.
Según la UNICEF (2017) a nivel global, muchos niños enfrentan no solo dificultades
para acceder a la tecnología, sino también limitaciones en sus habilidades
digitales. En términos teóricos, la incorporación de tecnologías en las
instituciones educativas está relacionada con el capital cultural presente en
las familias del alumnado, así como las condiciones de acceso, uso y desarrollo
de competencias digitales.
De acuerdo con lo anterior, es importante mencionar que una de las investigaciones
de gran relevancia y que sirvió como apoyo para la investigación en curso sobre
la comunicación virtual como mediadora del vínculo familia-escuela es la de
Pérez et al. (2020), publicada en la revista Educación y Tecnología.
Este estudio destaca la comunicación mediada por la tecnología como un recurso
clave para fortalecer el vínculo entre la familia y la escuela, especialmente
en contextos donde las restricciones sociales y laborales dificultan los
encuentros presenciales. Según esta investigación, el uso de las TIC en la
educación, durante y después de la pandemia ha permitido no solo mantener
informados a los padres, sino también promover una participación más activa y
colaborativa en el proceso de aprendizaje de los niños. Así mismo, se resalta
que, cuando se utilizan de manera adecuada, las herramientas digitales pueden
facilitar la comunicación bidireccional, ofrecer apoyo emocional y fortalecer
la relación entre docentes y familias, contribuyendo así a un entorno educativo
más cercano, inclusivo y comprometido con el desarrollo integral de los
estudiantes.
Nuevas Formas de Colaboración y Corresponsabilidad
a través de la Comunicación Mediada por la Tecnología.
Un planteamiento fundamental que respalda este proceso investigativo en curso,
orientado a comprender el potencial fortalecedor de la comunicación virtual en
la relación familia-escuela, radica en su capacidad para fomentar nuevas
dinámicas de colaboración y corresponsabilidad. Más allá de constituirse un
simple canal de transmisión de información, la interacción digital, cuando es
utilizada de manera intencionada, puede configurarse en un escenario en el que
las familias y los docentes participan activamente en la formación integral de
los estudiantes.
Diversos estudios evidencian que las herramientas de comunicación
virtual, como plataformas educativas, aplicaciones de mensajería y encuentros
sincrónicos, favorecen una interacción más dinámica y frecuente que los métodos
tradicionales. Esto permite que las familas no solo reciban información
relevante, como lo plantea Calvo (2016), sino que también se abre la
posibilidad de que asuman un rol más activo, aportando sus perspectivas,
compartiendo avances en el desarrollo de sus hijos y participando en la toma de
decisiones conjuntas.
En esta línea, investigaciones como la de Ramos-Solís et al. (2024)
señalan que aquellas familias que cuentan con mayores recursos, y aparentemente con mejores condiciones de acceso y
competencias digitales, suelen involucrarse de manera más activa, lo que
sugiere la necesidad de promover estrategias inclusivas mediadas por las TIC.
En el contexto de la educación infantil, esto significa que los docentes
pueden guiar a las familias en cómo acompañar el aprendizaje en casa y los
padres, a su vez, pueden ofrecer a los docentes información de alto valor sobre
el entorno familiar y las necesidades individuales de los niños. Sin embargo,
es importante reconocer que esta colaboración y corresponsabilidad mediada por
la tecnología no se origina de forma automática.
En palabras de Franco Rojas (2023) y O'Hara Pareja-Lecaros (2021), su efectividad
está condicionada tanto por la formación digital como por una implementación pedagógica
adecuada. En ausencia de estos elementos, la comunicación virtual podría
limitarse a una transmisión unidireccional o, incluso, generar desmotivación.
Por ello, su capacidad para fomentar la corresponsabilidad radica en su diseño
intencionado y en el apoyo continuo a todos los actores educativos.
Discusiones e implicaciones
Las familias tienen un papel protagónico en la
garantía de una educación de calidad para todos los estudiantes. Diversos
estudios realizados a lo largo de décadas han demostrado que la participación
de las familias es fundamental para el éxito académico. Los estudiantes cuyos
hogares están involucrados tienden a asistir con mayor regularidad a la
escuela, a evitar problemas disciplinarios, a alcanzar mayores niveles
académicos y a graduarse.
La investigación en curso sugiere que la
implicación familiar es tan determinante como el liderazgo escolar y un
currículo riguroso en la predicción de la mejora en la calidad educativa. Las
decisiones diarias que toman los docentes y los directivos sobre cómo fomentar
estas relaciones con las familias tienen un impacto significativo en el nivel y
la forma de participación familiar en la educación de sus hijos. Si el sistema
escolar establece objetivos claros y condiciones adecuadas, todas las familias
pueden contribuir al desarrollo exitoso de los niños, niñas, jóvenes y
adolescentes.
Cada vez con mayor frecuencia, las investigaciones
ponen de manifiesto el notable impacto de ciertas prácticas colaborativas entre
la familia y la escuela, así como su repercusión en distintas culturas. En
particular, algunos estudios sobre reformas educativas y formación integral
evidencian que una comunicación efectiva entre maestros y padres, así como
entre la escuela y las familias, resulta muy efectiva en diversas comunidades y
grupos demográficos.
Esto abarca no solo los métodos tradicionales
utilizados por las escuelas para la comunicación tales como escuelas de puertas
abiertas, reuniones entre padres y maestros o el envío de notas, sino también
el uso creciente de la tecnología.
Históricamente, las llamadas automatizadas, correos
electrónicos, los sitios web educativos, la rede social y las llamadas
telefónicas han sido las principales herramientas tecnológicas empleadas por la
escuela para que, en conjunto con las familias, se favorezca el desarrollo
armónico del niño en todas sus dimensiones. Situación se ha incrementado
notablemente en los últimos tiempos especialmente en relación con el uso de
plataformas virtuales para calificaciones, aplicaciones móviles y servicios de
mensajería, así como sistemas informáticos integrales en aulas y centros
educativos.
Al igual que otras iniciativas comunicativas entre
familia y escuela, existen evidencia que respaldan numerosos beneficios
derivados del uso de estos sistemas tecnológicos; uno de ellos es la
disminución del ausentismo crónico, junto con un mayor apoyo en la comunicación
virtual. A través de diversos métodos funcionales, como registros virtuales de
calificaciones, portales web y servicios interactivos de mensajería, se
facilita que las familias apoyen el aprendizaje de sus hijos actuando como
defensores y colaboradores. Esto les permite estar al tanto de diversos
aspectos relacionados con el progreso académico, así como incorporar
sugerencias o actividades para extender dicho aprendizaje fuera del entorno
escolar.
Los docentes también aprovechan cada vez más estas
tecnologías para favorecer una comunicación bidireccional que les permite adaptar
mejor su enseñanza a cada estudiante, al considerar lo que las familias expresan
sobre su vida cotidiana en el hogar, así como sus percepciones respecto a las
habilidades académicas y socioemocionales.
Aunque estas nuevas tecnologías se han convertido
en estrategias fundamentales para fortalecer la colaboración entre familia y
escuela, tanto las familias como personal educativo enfrentan desafíos al
adaptarse a este crecimiento. A pesar de la
creciente oferta de productos disponibles en el mercado, acceder a la información
básica y comparativa sobre diversas plataformas puede resultar una tarea
compleja para docentes, líderes comunitarios y familias. Así mismo, la variedad
de fuentes que ofrecen información o recomendaciones dificulta identificar
cuáles de estas opciones están siendo apropiadamente integradas en las
prácticas comunicativas cotidianas.
En este sentido, las reflexiones derivadas
del análisis de esta investigación en curso, evidencian la necesidad de fortalecer
las estrategias de comunicación entre la familia y la escuela mediante el uso
pedagógico de herramientas digitales que promuevan una participación más activa
de las familias. Esto supone no solo garantizar el acceso a recursos tecnológicos,
sino también consolidar orientaciones institucionales y procesos formativos que
posibiliten a docentes y familias un uso pertinente y significativo de estos
medios.
En el contexto de la educación inicial, consolidar una comunicación
bidireccional y colaborativa puede contribuir al bienestar emocional de los
niños, al fortalecimiento del acompañamiento familiar y al desarrollo de
prácticas educativas más integrales. En este sentido, repensar la comunicación
virtual desde una perspectiva pedagógica y relacional se convierte en un reto
fundamental para la educación actual.
CONCLUSIONES
Al realizar el presente análisis documental sobre
las tecnologías disponibles y su apoyo tanto a las prácticas áulicas como al
trabajo en equipo entre la escuela y la familia, queda clara la necesidad de
realizar mejoras continuas en el trabajo conjunto desde el enfoque de
comunicación actual.
Por tanto, es necesaria la promoción de un diálogo
permanente entre las familias, los líderes comunitarios, los directivos
docentes, y los docentes, siendo estos dos últimos los encargados de la
selección de plataformas tecnológicas y de su uso cotidiano, pues cuando ellos
lideran esta tarea, contribuyen con la comunidad en la construcción de metas
claras que garanticen resultados más humanos e imparciales.
El rastreo documental realizado ha sido una herramienta invaluable para
fundamentar esta investigación en curso, la cual se orienta a generar resultados
que fortalezcan el trabajo en equipo entre familia y escuela mediado por
la comunicación virtual, en la institucion objeto de intervención.
Es por ello que el aprendizaje principal
derivado de este ejercicio es comprender la complejidad de la relación
familia-escuela en la era digital y la importancia crucial de la comunicación
virtual como mediadora de esta dinámica crucial en la formación integral de los
niños de transición. Asímismo, permite reconocer que la tecnología, por sí
sola, no es la solución; su verdadero potencial transformador reside en los significados y en la calidad de las
interacciones constituyéndose en un puente para la colaboración activa y
la corresponsabilidad.
REFERENCIAS
Alarcón Suárez, R. D. (2020). La educación digital en Colombia en
tiempos de COVID-19 y su impacto en las organizaciones educativas [Ensayo
de especialización, Universidad Militar Nueva Granada]. Repositorio
Institucional UMNG. https://repository.umng.edu.co/handle/10654/35434
Area, M. (2017). La educación en la sociedad digital: Tecnología y
aprendizaje. Editorial Síntesis. https://www.sintesis.com/data/indices/9788491711413.pdf
Bernal, J., & López, V. (2022). La corresponsabilidad
familia-escuela en la educación inicial: una mirada desde la participación. Revista
Colombiana de Educación, 85(1), 67–84. https://doi.org/10.17227/rce.num85-12642
Bourdieu, P., Inda, A.
G., & Beneitez, M. J. B. (2001). Poder, derecho y clases sociales (Vol.
2). Bilbao: Desclée de Brouwer https://www.edesclee.com/img/cms/pdfs/9788433014955.pdf
Brizola, K. M. G. C., Sales, A., & Bento,
L. M. A. (2021). Evidências de capital
tecnológico na educação em tempos de pandemia. Revista Edutec-Educação,
Tecnologias Digitais e Formação Docente, 1(1), 23-23. https://doi.org/10.55028/edutec.v1i1.13661
Calvo Barquero, L. C.
(2021). La mediación pedagógica en entornos virtuales en el sistema educativo
costarricense. Revista Estudios, 43. Universidad de Costa Rica. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9115277
Cantillo Martínez, W.
D. J. (2023). Comunicación asertiva familiar y su incidencia en la práctica
pedagógica. https://repositorio.ufps.edu.co/handle/ufps/8918
Chen, W.,
Li, X., & Huang, E. (2022). Capital social, brechas digitales y transmisión intergeneracional del
capital cultural en comunidades urbanas estadounidenses desfavorecidas: un
estudio exploratorio. Revista Internacional de Sociología, 80(4), e218. https://doi.org/10.3989/ris.2022.80.4.M22-007.
Díaz Riaño, J. (2021b). Percepciones de los padres de familia y
profesoras sobre el uso de las TIC en la educación inicial en el contexto del
COVID-19 [Tesis de maestría, Universidad de los Andes]. https://repositorio.uniandes.edu.co/server/api/core/bitstreams/d56474ef-eac3-4818-93db-2954ad264dac/content
Domínguez-Ramírez, P.
T., & Fernández-Chávez, C. D. C. (2023). Percepción de la familia de niños
de educación parvularia frente al aprendizaje mediado con tecnologías de la
información y comunicación (TIC) en tiempos de COVID-19. Información
tecnológica, 34(2),125136.http://dx.doi.org/10.4067/s071807642023000200125
Eisner, E. W.
(2002). La escuela que necesitamos: ensayos personales. Amorrortu.. https://es.scribd.com/document/760166111/Eisner-2002-La-Escuela-que-necesitamospdf
Epstein, J. L. (1995). School/family/community
partnerships. Phi delta kappan, 76(9),
701.https://www.govinfo.gov/content/pkg/ERIC-ED467082/pdf/ERIC-ED467082.pdf
Epstein, J. L.
(2013). Programas efectivos de involucramiento familiar en las
escuelas: estudios y prácticas (pp. 15-50). Santiago de Chile:
Fundación CAP. https://www.fundacioncap.cl/wp
content/uploads/2015/09/Programas_efectivos_de_involucramiento_familiar_en_las_escuelas-Joyce_Epstein.pdf
Franco, C. P. (2024). Inclusion of Families in
Basic Education in Mexico: Policies, Practices and Cultures. https://doi.org/10.1108/S1479-363620240000024008
Hoover-Dempsey, K. V., Walker, J. M., Sandler,
H. M., Whetsel, D., Green, C. L., Wilkins, A. S., & Closson, K. (2005). Why
do parents become involved? Research findings and implications. The
elementary school journal, 106(2), 105-130. https://doi.org/10.1086/499194
https://hdl.handle.net/20.500.12799/5699
Jaraba Jiménez, L. E.,
& Ariza Maldonado, L. C. (2021). Integración de los padres de familia al
proceso de formación virtual de sus hijos para el mejoramiento de los índices
de aprobación. https://hdl.handle.net/11323/8240
Ministerio de Educación Nacional. (2014). Referentes técnicos para la
educación inicial en el marco de la atención integral.https://www.mineducacion.gov.co/1759/articles-341880_recurso_1.pdf
Pareja-Lecaros, O. H. (2021). La percepción de los padres de familia respecto
al uso de los recursos educativos digitales utilizados en la modalidad de
educación a distancia en un aula de 5 años, de una IE pública del distrito de
San Miguel. http://hdl.handle.net/20.500.12404/19737
Parsons, T. (2014).
The American family: Its relations to personality and to the social structure.
In Family: Socialization and interaction process (pp. 3-33).
Routledge
https://www.taylorfrancis.com/chapters/edit/10.4324/9781315824307-1/american-family-relations-personality-social-structure-talcott-parsons
Solís, C. R., González,
M. S., & García, J. E. (2024). El involucramiento de los padres de familia
de educación preescolar y su relación con el ingreso familiar. Educación
y Ciencia, (28), 1 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=10041149
Tedesco, J. C. (2009).
Calidad de la educación y políticas educativas. Cadernos de pesquisa, 39(138), 795-811.https://doi.org/10.1590/S0100-15742009000300006
Unicef. (2017). Estado
mundial de la infancia 2017: Niños en un mundo digital. resumen.