Factores
socioeconómicos como determinantes de los hábitos de salud en estudiantes
universitarios
Alexi
Geovanny García Castañeda 1,
https://orcid.org/0000-0003-4337-4566
SENA-CGI
Bogotá
- Colombia
Resumen
Palabras clave: Estilos de vida, jóvenes universitarios, hábitos
saludables, promoción de la salud.
Socioeconomic
factors as determinants of health habits in university students
Abstract
Keywords: Lifestyle, joung university students, healthy behaviors,
health promotion.
INTRODUCCIÓN
Los
grupos poblacionales jóvenes son propensos a adoptar conductas nocivas para la
salud y aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas no transmisibles,
influenciados por factores tales como sus niveles de ingresos, nivel de
escolaridad y estructuras familiares, esto por otra parte se ve afectado por el
acceso a alimentos de baja calidad alimentaria; tal como se menciona en
diferentes estudios de Latinoamérica (Bastias & Stipovich, 2014; Ortega et al., 2022)
Al
abordar la temática de los hábitos de salud en la población universitaria,
necesariamente tenemos que pensar en sus motivaciones e influencias, tales como
personalidades, estatus socio económico, preferencias, influencias dadas por
medios de comunicación, amigos o familiares, de allí que nazca la necesidad por
parte de las instituciones educativas de generar espacios para la práctica de
actividad física y uso adecuado del tiempo libre (Mogollón et al., 2020).
En
estudios realizados en estudiantes universitarios Españoles (Bastias, 2021) se encontró que los estudiantes que tenían
actividad física moderada, se mostraban con alta autoestima, satisfechos con su
vida, y percibían alta vitalidad, lo que permitió hacer una asociación con su
autoestima, también concluyeron que la actividad física, estaba relacionada con
el bienestar psicológico, y la ausencia de práctica podía aumentar comportamientos de riesgo, la sensación de
competencia y pertinencia podía contribuir a los estudiantes a tener una
percepción más favorable sobre sus vida y a sentirse con más viveza y energía.
(Paricahua et al.,2024) generaron un estudio para establecer
los comportamientos de riesgo para la salud en estudiantes universitarios en la
amazonia Peruana, los resultados preliminares indicaron que la calidad de vida
se valoró en un nivel regular, los estilos de vida eran poco saludables y el
nivel de actividad física era moderado; de lo cual establecen la necesidad de
desarrollar estrategias para mejorar la influencia de las conductas de riesgo
sobre la salud a corto y largo plazo.
Los
estilos de vida influyen directamente en la salud del individuo y su estudio, y
constituye un determinante en salud teniendo en cuenta que es en las etapas de
estudio donde se desarrollan hábitos, comportamientos y muchos de estos se
mantienen hasta la etapa adulta (Lara et al., 2018), también por estos mismos
cambios y el abrirse un poco más a rutinas de estudio y trabajo se generan
riesgos como embarazos tempranos y no deseados, enfermedades de transmisión
sexual, trastornos alimenticios, consumo de sustancias psicoactivas; varios
estudios coinciden que estos cambios de horarios, exigencias, control por parte
de padres o familiares y cambios de medio social afectan los hábitos de salud,
y pueden llevar a generar ansiedad y estrés (Rojas & Agudelo, 2024;
Osorio-Andrade et al., 2025).
El
presente estudio busca determinar la relación de los factores socioeconómico
familiar de los estudiantes universitarios con sus estilos de vida en estudiantes
de educación tecnológica, con el fin de generar recomendaciones y posibles
intervenciones; que permitan construir pilares saludables en la población
universitaria.
MATERIALES
Y MÉTODOS
Tipo de estudio
Estudio
descriptivo - observacional, transversal y de carácter analítico cuantitativo, Este
enfoque permitió determinar la relación entre los factores socioeconómicos y
personales (variables independientes) y los estilos de vida (variables
dependientes), sin intervención o manipulación por parte del investigador.
Muestra
La
población de interés fueron los estudiantes de pregrado de una institución
universitaria tecnológica en la ciudad de Bogotá, Colombia. (N=3819)
Se
desarrollo un muestreo no probabilístico voluntario, mediante la publicación
digital y socialización del instrumento por parte de la institución, para la
aplicación de los estudiantes que de manera voluntaria decidieran diligenciarlo
en su totalidad; obteniendo una muestra de 548 estudiantes universitarios con
edades comprendidas entre los 18 y 44 años. cumpliendo con los criterios de
tamaño de muestra propuesto por Spiegel (2009) con un nivel de confianza de 95
% y un margen de error de 5%. La caracterización sociodemográfica de la muestra
fue: edad promedio de 23.1 años (DE = 6.35); predominio del sexo femenino (68%,
n=371); mayoría soltera (82%) y sin empleo (77%).
Instrumento
El
instrumento utilizado para la recolección de datos fue el Cuestionario de
Estilos de Vida del Joven Universitario - Revisado CEVJU-R (Salazar et al, 2010).
Este instrumento evalúa el estilo de vida del estudiante y consta de 40 ítems
agrupados en 8 dimensiones; Cada ítem se responde en una escala tipo Likert, y
las puntuaciones se interpretan comparándolas con un punto medio
preestablecido. Un puntaje por encima del punto medio indica un estilo de vida
poco saludable en esa dimensión, mientras que un puntaje por debajo indica un
estilo de vida saludable; en la tabla 1 se presentan las dimensiones y sus
respectivos rangos de calificación.
Tabla 1.
Puntuaciones dimensiones cuestionario estilos
de vida CEVUJ-R.
|
Puntuaciones
Posibles y Punto Medio para cada Dimensión de los Estilos de Vida |
||
|
Dimensión |
Puntuaciones
posibles |
Punto medio |
|
|
|
|
|
Ejercicio y
actividad física |
3 a 12 |
7,5 |
|
Tiempo de ocio |
3 a 12 |
7,5 |
|
Alimentación |
7 a 28 |
17,5 |
|
Consumo de alcohol,
cigarrillo y drogas ilegales |
5 a 23 |
14 |
|
Sueño |
3 a 12 |
7,5 |
|
Relaciones
interpersonales |
5 a 20 |
12,5 |
|
Afrontamiento |
8 a 32 |
20 |
|
Estado emocional
percibido |
6 a 24 |
15 |
Nota. Adaptado de Evaluación de las conductas de
salud en jóvenes universitarios, por I. C. Salazar-Torres, M. Varela-Arévalo,
L. F. Lema-Soto, J. A. Tamayo-Cardona, & C. Duarte-Alarcón, 2010, Revista
de Salud Pública, 12, p. 600 (DOI: https://www.scielosp.org/pdf/rsap/2010.v12n4/599-611/es).
Análisis de datos
El
análisis de los datos se realizó mediante el software SPSS versión 29, se
calcularon medidas de tendencia central y dispersión (media y desviación
estándar) para caracterizar a la muestra. La normalidad de los datos se evaluó
mediante la prueba de Kolmogórov-Smirnov, la cual indicó que los datos no
seguían una distribución normal.
Debido
a la naturaleza no paramétrica de la distribución de los datos, se emplearon
pruebas U de Mann-Whitney, para comparar las medianas de las dimensiones del
estilo de vida entre grupos; Kruskal-Wallis: Para comparar las medianas entre
tres o más grupos (estado civil, estrato socioeconómico); coeficiente de
Correlación de Spearman, Para determinar la fuerza y la dirección de la correlación
entre variables.
Consideraciones éticas
La
aplicación del instrumento para la realización del estudio conto con el aval
institucional, consentimiento informado para los estudiantes que aplicaron la
encuesta, se suscribió carta de confidencialidad por parte del autor, con el
fin de garantizar todas las normas de manejo y procedimientos de datos
personales; por solicitud de la institución solo participaron estudiantes
mayores de edad.
RESULTADOS
Y DISCUSIÓN
En el
estudio participaron 548 estudiantes entre los 18 y 44 años con una media de
23,1 y desviación estándar de 6,35. En cuanto a la distribución por edades los
mayores porcentajes se ubican de los 18 a 19 años 43% (238) y 20 a 24 años
27% (150); distribución de la muestra por sexo el 68% (371) son mujeres y
32% (177) hombres; los estratos socio económicos (ESE) predominantes son 1, 2 y
3 con 25%, 55% y 18% respectivamente; 82% de los participantes son solteros y
un gran porcentaje (77%) se encuentra sin trabajo.
En la
Tabla 2 se presentan los resultados generales y estadísticos descriptivos de
cada una de las dimensiones evaluadas:
Tabla 2. Resultados
de la calificación de las dimensiones de los estilos de vida.
|
Resultados
de la calificación de las dimensiones de los estilos de vida |
|||||
|
Dimensiones de los
estilos de vida |
Media |
Desv. estándar |
Punto medio |
Mínimo |
Máximo |
|
|
|
|
|
|
|
|
Actividad física** |
8,67 |
2,202 |
7,5 |
3 |
12 |
|
Tiempo de ocio** |
8,01 |
1,679 |
7,5 |
3 |
12 |
|
Alimentación** |
13,28 |
2,051 |
17,5 |
7 |
26 |
|
Consumo SPA** |
6,41 |
1,833 |
14 |
5 |
22 |
|
Sueño** |
6,45 |
1,901 |
7,5 |
3 |
12 |
|
Relaciones
interpersonales** |
11,03 |
2,638 |
12,5 |
5 |
20 |
|
Afrontamiento** |
16,68 |
4,06 |
20 |
8 |
32 |
|
Estado emocional** |
13,85 |
3,249 |
15 |
6 |
24 |
|
|
|
|
|
|
|
Nota. ** Dimensiones con
comportamiento No normal significancia bilateral <0,01 (prueba Kolmogorov - Smirnov de normalidad para n=548)
Los valores subrayados,
se encuentran en rangos poco saludables, mientras que los valores medios más
bajos presentan prácticas saludables y los más altos prácticas no saludables.
Tal
como se observa en la Tabla 2, las dimensiones de actividad física y tiempo de
ocio presentan valores por encima del valor medio lo que nos indica hábitos no
saludables; sin embargo, están cerca del punto de corte de comparación, por lo
que algunas de las prácticas específicas pueden ser adecuadas. En las
dimensiones de alimentación, consumo de sustancias psicoactivas, sueño,
relaciones interpersonales, afrontamiento y estado emocional se muestran
prácticas saludables y la dimensión de sueño es la que tiene resultados más
cercanos al punto medio de comparación, lo que muestra que algunas de las
prácticas específicas pueden ser poco saludables.
De
acuerdo con análisis de normalidad de las dimensiones, se realiza prueba de kolmogorov Smirnov, determinando un comportamiento No
normal para todas las dimensiones, con un nivel de significancia menor a 0,01.
Se
realiza análisis de las medias de las dimensiones por sexo, Tabla3, donde se encontró
por comparación de medias y pruebas de U de Man Whitney diferencias
significativas en seis dimensiones; Actividad Física y Tiempo de Ocio, ambos
sexos presentan hábitos poco saludables. En Consumo de Sustancias Psicoactivas,
Relaciones Interpersonales, Afrontamiento y Estado Emocional, también se
observó un comportamiento significativamente diferente, pero con puntajes que
denotan estilos de vida saludables en ambos sexos, como se muestra en la tabla
3.
Tabla 3. Medias
de calificación de cada dimensión segmentada por sexo.
|
Medias
de calificación de cada dimensión segmentada por sexo |
||||||||
|
Sexo |
Actividad física** |
Tiempo de ocio* |
Alimentación |
Consumo SPA** |
Sueño |
Relaciones
interpersonales* |
Afrontamiento* |
Estado emocional* |
|
|
|
|
|
|
||||
|
Hombre |
7,6 |
7,64 |
13,38 |
7,05 |
6,39 |
10,6 |
15,84 |
13,33 |
|
Mujer |
9,18 |
8,19 |
13,23 |
6,11 |
6,49 |
11,24 |
17,08 |
14,09 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Nota. *La distribución de
la dimensión se comporta de manera diferente entre hombres y mujeres con una
significancia en nivel 0,05 bilateral. (U de Mann-Whitney).
**La distribución de
la dimensión se comporta de manera diferente entre hombres y mujeres con una
significancia en nivel 0,01 bilateral. (U de Mann-Whitney).
Los valores subrayados,
se encuentran en rangos poco saludables.
En la
figura 1, podemos observar que, en las dimensiones de actividad física y tiempo
de ocio, ambos sexos presentan hábitos poco saludables, pero las mujeres
obtuvieron puntajes significativamente más altos (peores hábitos) Esto puede
deberse a las características biológicas, sociales y la carga de
responsabilidades, que limitan el tiempo libre y la actividad física de las
mujeres.
Figura 1. Distribución
de las calificaciones de cada dimensión segmentadas por sexo.
En
cuanto al análisis de dimensiones por estado civil, se realiza prueba de
Kruskal – Wallis, encontrando que para las dimensiones de alimentación, afrontamiento
y estado Emocional mostraron un comportamiento significativamente diferente; las
dimensiones de Actividad Física y Tiempo de Ocio se mantuvieron como poco
saludables para todos los estados civiles; el grupo de Separado o Viudo fue el
único que presentó puntajes de estilo de vida poco saludable en la dimensión de
Estado Emocional, los resultados se consignan en la tabla 4.
Tabla 4. Medias
de calificación de cada dimensión segmentada por estado civil.
|
Medias
de calificación de cada dimensión segmentada por estado civil |
||||||||
|
Estado civil |
Actividad física |
Tiempo de ocio |
Alimentación* |
Consumo SPA |
Sueño |
Relaciones
interpersonales |
Afrontamiento* |
Estado emocional* |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Casado o unión
libre |
8,79 |
8,29 |
12,68 |
6,33 |
6,54 |
10,48 |
16 |
12,71 |
|
Separado o viudo |
8,25 |
9 |
13,75 |
6,75 |
6 |
10 |
15,75 |
15,75 |
|
Soltero |
8,65 |
7,94 |
13,4 |
6,42 |
6,42 |
11,15 |
16,79 |
14,06 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Nota. *La distribución de
la dimensión se comporta de manera diferente de acuerdo con el estado civil,
con una significancia en nivel 0,05 bilateral. (Kruskal - Wallis).
Los valores subrayados,
se encuentran en rangos poco saludables.
En
cuanto a la situación laboral, las dimensiones de tiempo de ocio, alimentación
y estado emocional tienen un comportamiento significativamente diferente de
acuerdo con su situación laboral, En el análisis de dimensiones por situación
laboral solo se observa comportamientos no saludables en la dimensión de
actividad física; de acuerdo con prueba U de Man Whitney como se aprecia en la
tabla 5.
Tabla 5. Medias
de calificación de cada dimensión segmentada por situación laboral.
|
Medias
de calificación de cada dimensión segmentada por situación laboral |
||||||||
|
¿Trabaja
actualmente? |
Actividad física |
Tiempo de ocio** |
Alimentación** |
Consumo SPA |
Sueño |
Relaciones
interpersonales |
Afrontamiento |
Estado emocional** |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
NO |
8,75 |
7,91 |
13,43 |
6,39 |
6,5 |
11,14 |
16,89 |
14,08 |
|
SI |
8,4 |
8,34 |
12,79 |
6,49 |
6,3 |
10,68 |
15,97 |
13,07 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Nota. **La distribución de
la dimensión se comporta de manera diferente de acuerdo con su situación
laboral, con una significancia en nivel 0,01 bilateral. (U de Mann-Whitney).
Los valores subrayados,
se encuentran en rangos poco saludables.
Se
realizó un análisis de correlación entre las características sociodemográficas
y las dimensiones de hábitos saludables por medio del coeficiente de
correlación de Spearman, estos resultados se consignan en la tabla 6.
En estrato
Socioeconómico (ESE), se encontró una correlación negativa con Actividad
Física, Relaciones Interpersonales y Afrontamiento. Esto indica que a mayor
ESE, mejores son los estilos de vida saludable en estas categorías (puntajes
más bajos). Esta relación subraya las posibles barreras de acceso a estilos de
vida saludables para grupos más vulnerables.
En
cuanto al número de hijos, a mayor número de hijos, se observó una correlación
positiva con el Tiempo de Ocio (estilos menos saludables). Sin embargo, se
encontró una correlación negativa con Alimentación, Relaciones Interpersonales,
Afrontamiento y Estado Emocional (estilos más saludables).
Tabla 6. Nivel
de correlación de los factores socioeconómicos y las dimensiones de los estilos
de vida.
|
Nivel
de correlación de los factores socioeconómicos y las dimensiones de los
estilos de vida |
||||||||
|
|
Actividad física |
Tiempo de ocio |
Alimentación |
Consumo SPA |
Sueño |
Relaciones
interpersonales |
Afrontamiento |
Estado emocional |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Estrato
socioeconómico |
-,105* |
-0,06 |
0,018 |
,147** |
0,002 |
-,093* |
-,091* |
0 |
|
Número de hijos |
-0,008 |
,151** |
-,132** |
0,024 |
0,031 |
-,148** |
-,131** |
-,125** |
|
Edad |
-0,063 |
,202** |
-,188** |
0,056 |
0,055 |
-0,083 |
-,158** |
-,174** |
|
¿Trabaja
actualmente? |
-0,074 |
,136** |
-,146** |
0,042 |
-0,016 |
-0,06 |
-0,082 |
-,141** |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Nota. *La correlación es
significativa en el nivel 0,05 (bilateral).
**La correlación es
significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
Se
realizó una correlación por medio de coeficiente de Spearman entre las
dimensiones que tienen que ver con las características personales (relaciones
personales, afrontamiento y estado emocional) y las relacionadas con estilos de
vida (actividad física, tiempo de ocio, alimentación, consumo de sustancias
psicoactivas y sueño) los resultados se consignan en la tabla 7.
Tabla 7. Nivel
de correlación entre las dimensiones de los estilos de vida.
|
Nivel
de correlación entre las dimensiones de los estilos de vida |
||||||||
|
Dimensiones |
Actividad física |
Tiempo de ocio |
Alimentación |
Consumo SPA |
Sueño |
Relaciones
interpersonales |
Afrontamiento |
Estado emocional |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Actividad física |
1 |
0,083 |
,105* |
-0,08 |
,135** |
,173** |
,151** |
,104* |
|
Tiempo de ocio |
|
1 |
-,130** |
-,096* |
,101* |
,168** |
,110* |
,131** |
|
Alimentación |
|
1 |
,219** |
,184** |
-0,014 |
,121** |
,210** |
|
|
Consumo SPA |
|
|
1 |
,117** |
-0,059 |
0,018 |
0,011 |
|
|
Sueño |
|
|
1 |
0,082 |
,124** |
,340** |
||
|
Relaciones
interpersonales |
|
|
|
1 |
,475** |
,228** |
||
|
Afrontamiento |
|
|
|
1 |
,259** |
|||
|
Estado emocional |
|
|
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Nota. *La correlación es
significativa en el nivel 0,05 (bilateral).
**La correlación es
significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
En
cuanto a las relaciones entre las dimensiones de estilos de vida, el
Afrontamiento y las Relaciones Interpersonales se correlacionaron con casi
todas las dimensiones de estilo de vida excepto Consumo de sustancias
psicoactivas. Esto implica que las características personales poco saludables
se asocian con peores hábitos de vida. El Estado Emocional también se relacionó
con todas las dimensiones, excepto el Consumo de sustancias psicoactivas.
La
dimensión sueño presenta correlaciones positivas con todas las dimensiones
excepto relaciones interpersonales, lo que indica que al aumentar los hábitos
saludables en esa categoría afecta de manera positiva los hábitos saludables en
las otras dimensiones.
Discusión
El
propósito fundamental de esta investigación fue determinar la relación entre
los factores socioeconómicos y personales (sexo, estado civil, situación
laboral) de los estudiantes universitarios con sus hábitos de vida. Mientras
que los estudiantes logran mantener prácticas saludables en seis de las ocho
dimensiones analizadas, se identifican déficits críticos y consistentes en dos
áreas clave: Actividad Física y Tiempo de Ocio; por lo cual es importante
diseñar e implementar estrategias que promuevan hábitos saludables relacionados
con estos aspectos y que favorezcan los tiempos saludables de ocio, en la
población estudiantil (Zafra, 2020).
La
persistencia de hábitos poco saludables en la Actividad Física y el Tiempo de
Ocio es uno de los hallazgos más importantes. Esto se alinea con autores que
documentan el sedentarismo creciente en la población universitaria, ya que es
una etapa de transición donde las exigencias académicas y la flexibilidad
horaria, inducen la inactividad (Paricahua et al.,
2024). La vida universitaria promueve largos periodos de estudio y el uso por
altas horas de tecnologías, lo que resulta en gran cantidad de tiempo sedentario
y una reducción del gasto metabólico (Herazo Beltrán et al., 2020).
La
deficiencia en el Tiempo de Ocio no solo indica la falta de actividades
recreativas, sino que también está relacionada con una posible ausencia de
habilidades de gestión del tiempo. El ocio saludable ayuda a disminuir el
estrés y es un componente de la calidad de vida que facilita la recuperación
cognitiva. Cuando el ocio se percibe como una pérdida de tiempo o se sustituye
por actividades pasivas como el uso excesivo de pantallas, se compromete el
bienestar mental y la salud física (Zafra Castro, 2020). Estos hallazgos hacen
eco de la recomendación de Mogollón et al. (2020), quienes enfatizan que el
fomento de estilos de vida saludables debe ser una responsabilidad esencial de
la institución educativa para contrarrestar los riesgos asociados a la etapa
educativa.
Un
elemento de contraste importante es la diferencia significativa por sexo, donde
las mujeres reportaron hábitos menos saludables en Actividad Física y Ocio en
comparación con los hombres. Esta diferencia está ampliamente documentada en
estudios recientes en el ámbito latinoamericano, que indican que las mujeres,
aunque demuestran mayor responsabilidad en salud y espiritualidad, suelen tener
niveles de actividad física total más bajos (Arcé
Espinoza & Rojas Sáurez, 2023; Valdivieso et al., 2024). Las razones
incluyen las expectativas sociales y culturales sobre el tipo de actividad
física que deben realizar, barreras de seguridad, y la autopercepción de falta
de tiempo debido a las responsabilidades académicas y, a menudo, domésticas
(Valdivieso et al., 2024).
Adicionalmente,
se encontró una alta correlación entre un poder adquisitivo más alto y la
adopción de mejores estilos de vida. Esta relación recalca la influencia de los
factores socioeconómicos como determinantes de la salud. Los estudiantes con
mayores recursos suelen tener un acceso más fácil a alimentos nutritivos,
instalaciones deportivas de calidad y tener tiempo libre, lo que permite mayor
oportunidad para desarrollar y mantener estilos de vida saludables (Herazo Beltrán
et al., 2022). Por el contrario, los estudiantes de estratos socioeconómicos
más bajos pueden enfrentar la necesidad de trabajar y estudiar simultáneamente,
lo que reduce el tiempo disponible para la Actividad Física y el Ocio,
aumentando la exposición al estrés y a la fatiga (Herazo Beltrán et al., 2020).
Por lo cual las políticas universitarias de promoción de la salud deben estar
segmentadas y orientadas a mitigar las barreras específicas de los grupos
socioeconómicos más vulnerables.
Es
fundamental destacar que los estudiantes mostraron estilos de vida saludables
en dimensiones críticas como Relaciones Interpersonales y Afrontamiento. Estos resultados
están relacionados con la existencia de factores de protección. El alto nivel
en la dimensión de Relaciones Interpersonales refleja que el apoyo de compañeros
de estudio y miembros de la familia son vitales para el bienestar psicológico y
académico, actuando como soporte a los efectos negativos del estrés
(Rojas-Andrade & Agudelo-Hernández, 2024).
Los
resultados en la dimensión de Afrontamiento, sugieren que los estudiantes han
adoptado estrategias eficaces para manejar las demandas del entorno. El uso de
estrategias de afrontamiento centrado en el problema se asocia directamente con
un mayor bienestar psicológico y una mejor autoeficacia, lo que les permite
enfrentar los desafíos académicos de manera más constructiva (Freire et al.,
2020; González Casas et al., 2025). Estos estilos de afrontamiento son
cruciales, ya que pueden mitigar el riesgo de sintomatología de ansiedad y
depresión que se ha exacerbado en la población universitaria, especialmente en
contextos de crisis o alta exigencia (Rojas-Andrade & Agudelo-Hernández,
2024).
Los
resultados de esta investigación tienen claras implicaciones para el desarrollo
de programas de promoción de la salud en las instituciones de educación
superior. Es insuficiente enfocarse únicamente en la falta de actividad física
sin abordar las barreras específicas de sexo y estatus económico. Las
intervenciones deben ser diseñadas bajo un enfoque de equidad en salud que
incluya programas de actividad física diferenciado por sexo y que tenga en
cuenta las barreras socioeconómicas de los estudiantes.
CONCLUSIONES
Los
resultados confirman que, si bien los estudiantes universitarios demuestran
prácticas saludables en la mayoría de las dimensiones evaluadas (alimentación,
sueño, consumo de sustancias, relaciones interpersonales, afrontamiento y
estado emocional), existen déficits críticos y consistentes en Actividad Física
y Tiempo de Ocio, las cuales se asocian significativamente con factores
sociodemográficos.
Se
determinó que el sexo es un factor determinante, ya que las mujeres
universitarias reportaron hábitos significativamente menos saludables en
Actividad Física y Ocio en comparación con los hombres. Esta brecha de género
sugiere que las barreras sociales, las expectativas y las posibles cargas de
responsabilidad limitan las oportunidades de las estudiantes para el movimiento
y la recreación.
Otro
hallazgo fundamental es la correlación entre el estrato socioeconómico (ESE) y
el estilo de vida: a mayor ESE, se observan mejores estilos de vida saludable
en dimensiones como Actividad Física y Afrontamiento. Esta relación subraya la
influencia del poder adquisitivo en el acceso a recursos y oportunidades,
confirmando la vulnerabilidad de los estudiantes de estratos bajos.
Finalmente,
la interconexión entre las dimensiones personales y los estilos de vida fue
evidente, ya que los altos niveles de Afrontamiento y Relaciones
Interpersonales actuaron como factores de protección, correlacionándose
positivamente con mejores hábitos. Estos hallazgos implican que las
intervenciones de promoción de la salud deben tener un enfoque de equidad,
dirigiendo esfuerzos específicos a las mujeres y a los grupos socioeconómicos
vulnerables, priorizando la Actividad Física y el Tiempo de Ocio para mejorar
el bienestar integral.
REFERENCIAS
Arcé Espinoza, L., & Rojas Sáurez, K. (2023). Diferencias sexuales
en el ejercicio físico: frecuencia, duración y tipo de ejercicio. UNED Research Journal, 15(1), e4444.
Bastías Arriagada, Elizabeth
Magdalena, & Stiepovich Bertoni, Jasna.
(2014). Una revisión de los estilos de vida de estudiantes universitarios
iberoamericanos. Ciencia y enfermería, 20(2),
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